Los ciclistas y jinetes tendrán que cruzar a pie los puentes del Parc Fluvial del Turia

Parc Fluvial del Turia

La práctica o uso de la bicicleta parece que esté perseguido y marginado tanto en la ciudad como en el monte. En la ciudad resulta casi imposible crear carriles/itinerarios quitándoselos a los coches, también resulta imposible usar aceras o plazas y parques públicos para evitar ser atropellados en las calzadas o cruces donde te la juegas a la más mínima. La idea de compartir acera con peatones circulando a baja velocidad o paso de peatones tampoco convence a propios y extraños.

Para desgracia de todos cuando sales de la ciudad y buscas un rato de relax dando una vuelta con tu bici por el monte, vuelves a encontrar problemas, restricciones y marginación, no puedes en este caso usar las sendas y compartir con senderistas, cazadores, runners, etc , este tipo de itinerarios.

En ambos casos nos encontramos ante la falta por parte de políticos, técnicos y expertos de la administración de una solución sensata e imaginativa, y ante la intransigencia de colectivos que dan por sentado que la bici es peligrosa, algo raro y artificial, o una moda pasajera, que no tiene el rango u autoridad suficiente para introducir cambios en los hábitos arraigados en una sociedad muy inmovilista y acostumbrada a hacer valer sus derechos por encima de los otros.

Nos hace pensar que las intenciones reales no van más allá de declaraciones, reuniones y procesos participativos, artículos del gabinete de prensa de turno, ferias de turismo o palabras que se repiten sin cesar como SOSTENIBILIDAD, SOSTENIBLE, medio ambiente, anillo verde, desestacionalización, despoblación, turismo de interior, alternativa al turismo de sol y playa, etc…

¡Qué pena! ¡Qué ceguera!